Pedro Cuervo.

 

La tradicional imagen del repartidor en motocicleta está siendo sustituida paulatinamente por ciclistas que ejercen puntualmente de repartidores, haciendo de esta particularidad su principal potencial; el poder convertirse en repartidor en momentos puntuales y recibir ingresos, lo que ha animado a muchos ciudadanos a participar en estas plataformas, en especial Deliveroo y Glovo. Lo que a su vez ha animado a empresas del sector logístico a testar el uso de la bicicleta en su operativa, como es el caso de Amazon desde el verano de 2016 para sus servicios Prime Now.

La reforma de la Gran Vía y el nuevo concepto urbano que tendrá el distrito centro, sitúan a la bicicleta en una posición privilegiada para ocupar el marketplace que se creará con la limitación de autorizaciones para vehículos de combustión del sector logístico. Suponiendo el uso de la bicicleta una menor inversión a la par que una mayor disponibilidad horaria, al no verse constreñida a los horarios de reparto establecidos por el Ayuntamiento.
Esta actuación urbanística plantea una oportunidad excepcional para poder testar y corregir la implementación y uso de estos servicios a futuro, al tener visos de ser replicada en distintas partes de la ciudad el modelo de reforma que se acometerá en la Gran Vía; lo que permitirá crear un marco de negociación donde las diversas partes puedan plasmar sus opiniones y lograr una logística más sostenible, que repercuta positivamente en la calidad del aire al mismo tiempo que cumple con el interés principal del sector: Garantizar el abastecimiento a los comercios del Centro.

La economía colaborativa y el nuevo concepto de transporte a ella ligado supone un win&win para las partes, posibilitando ahorrar costes emitiendo menos gases contaminantes. Esto se debe en gran medida al aumento del uso de la bicicleta en este ámbito; ya que sus costes operativos son mucho menores que los de cualquier vehículo tradicional de combustión, permite llegar a la casi toda la ciudad y goza de más incentivos públicos (ventajas fiscales, subvenciones). Prueba de ello es el proyecto de Amazon para repartir pequeños paquetes en bicicleta, el incremento de más de un 30% de la facturación de aquellos restaurantes que usan Deliveroo para repartir sus productos, o los casi 10 millones de usos de las bicicletas públicas de Bicimad.

Pero como todo, también existe una cara b en esta mercantilización de la bicicleta; el incremento excesivo de bicicletas conlleva problemas circulatorios como en Copenhague o Ámsterdam, a la par que no permite el transporte de grandes volúmenes de mercancías. Así como dificulta el uso de la bicicleta pública, como es el caso de Bicimad; donde a pesar de estar prohibido su uso para fines comerciales, son muchos los riders que las usan y dificultan al resto de ciudadanos aprovecharse de esta nueva forma de movilidad urbana sostenible.

Si bien, el principal problema aparejado a este modelo es el gran riesgo de precarizar el sector del reparto, ya que las condiciones a las que se someten los ciclistas repartidores cada vez son más rígidas y dejan menor margen de actuación y beneficio a los mismos. Tras las continuas movilizaciones y en especial tras la unión de estos trabajadores en torno a la asociación RidersXDerechos, implantada en las principales ciudades; la Inspección de Trabajo ha iniciado una serie de actuaciones, calificando finalmente ese tipo de relaciones como laborales y no las propias de los autónomos. Esta reciente inspección deja patente como las carencias de seguridad y las condiciones salariales son los principales puntos a mejorar.

En definitiva, parece esta una gran oportunidad para regular no solo los ámbitos propios de la nueva logística sostenible en Madrid, si no las condiciones laborales, fiscales y sociales de aquellos que usan la bicicleta como medio productivo. El simbolismo del proyecto y su carácter ejemplarizante, permite estudiar y regular el uso de la bicicleta en el ámbito logístico a la par que el encaje de esa logística en las nuevas áreas urbanas libres de vehículos contaminantes; al ser la Gran Vía el corazón de la capital, y esta el corazón del País.