Daniel Ortega Cirera.

 

Fruto de los picos de contaminación que sufría la ciudad de Madrid y de la presión política (y social) que implicaba el incumplimiento reiterado de la Directiva 2008/50 de la Comisión Europea, la alcaldía presidida por Manuela Carmena, aprobó el Plan A con el objetivo de “reducir la contaminación atmosférica, contribuir a la prevención del cambio climático y definir estrategias de adaptación”.

Esta medida prevé crear un área central de cero emisiones con un gran Área de Prioridad Residencial para la circulación de vehículos en la, que incluirá la Gran Vía en un,  ampliando las aceras, modificando el régimen de carga y descarga… Todas estas medidas han sido duramente criticadas por la oposición política y demás actores perjudicados, lo que a su vez ha suscitado y renovado una vieja polémica doctrinal de la Ciencia Política que aquí interesa analizar: el dilema de la acción colectiva.

Mancur Olson en su obra “La lógica de la acción colectiva”, fundamenta la dificultad de producir bienes públicos mediante la cooperación ende comportamiento racional del de los individuos.

Los grupos de interés opuestos a la medida del Consistorio han sufrido el problema de la acción colectiva: aunque muchos de ellos tienen una gran capacidad de influencia mediática, abundantes recursos económicos y políticos se han movilizado por separado; en vez de hacerlo conjuntamente. Esto puede explicar su incapacidad de evitar la semi-peatonalización de la Gran Vía. El por qué puede ser explicado a través de varios factores, veámoslo.

A continuación representamos un mapa de  los grupos de interés afectados en función de dos criterios: influencia e importancia (para más información puede consultarse el Kit de herramientas para Grupos de Apoyo Local de URBACT II en) .

 

Existen cuatro grandes grupos de actores en función de la relación que pueda establecerse entre importancia e influencia. Esta clasificación permitiría, hipotéticamente, considerar que actores son los decisivos combinando mucha importancia y mucha influencia. Sin embargo aunque la matriz refleje la importancia/influencia desde una perspectiva teórica, no atiende a la realidad práctica; esto es, al desarrollo, negociación y diálogo social acaban configurando la medida.

En el gráfico que se muestra a continuación observamos una distribución de las diversas relaciones mantenidas entre los distintos actores destacando, casi de forma evidente, la configuración de dos grandes coaliciones: (i) los partidarios de la medida (círculo verde) y (ii) los opositores (círculo rojo).

 

Como se pone de manifiesto, tanto en la coalición a favor, como en la no-coalición en contra, existen intereses divergentes más o menos agrupados. El esquema que mostramos a continuación, un diagrama de círculos de Sabatier , nos permite agrupar a cada uno de los actores en función de su posición respecto de la política en general y, en particular, respecto de aquel aspecto que consideran que debe ser modificado, por lo que podemos establecer tres categorías: (i) los partidarios a favor de la medida (núcleo esencial de la medida), (ii) quienes se muestran partidarios pero introducen algunos matices y (iii) los opositores, que muestran su contrariedad con la política y propugnan la búsqueda de alternativas.

 

Con los gráficos que hemos presentado, tanto desde una perspectiva teórica (la matriz influencia/importancia) como otra eminentemente práctica (el mapa de redes de actores y los círculos de Sabatier), podemos constatar dos realidades:

Que la coalición en favor de la medida se compone de un conjunto de stakeholders que pretenden legitimar, en líneas generales, el ideario propugnado por el Plan A y, a la vez, defender sus intereses particulares. Así, por ejemplo, Madrid Ciclista apoya el proyecto, pero critica los carriles-bici, Ecologistas en acción pretende una mayor implicación, la FRVAM promueve una mayor integración del peatón, el PSOE apoya el programa, pero quiere incentivar un mayor diálogo social…

Por otro lado, la hipotética coalición de oposición al proyecto no es más que eso, hipotética. Tal y como ya adelantamos, el caso de la Gran Vía se caracteriza porque, pese a que los miembros que integrarían esta coalición se muestran disconformes con la medida (en su totalidad o en algún aspecto central) se han movilizado por separado y no conjuntamente, hecho que hemos denominado “inacción colectiva”. De entre las diversas causas que consideramos pueden haber motivado esta inacción podemos destacar:

  • la creencia de que el Plan A es un proyecto que no llegará a aplicarse de forma definitiva dado que la siguiente convocatoria electoral (en el año 2019) se saldará con la victoria del Partido Popular quien, como es sabido, se opone formalmente al proyecto de Gran Vía (que no a otras medidas contenidas en el propio Plan A).
  • Pese a que esta pueda ser una hipótesis válida, en nuestra opinión creemos que no es factible por cuanto, antes o después, deberán adoptarse medidas drásticas para reducir la contaminación en la ciudad de Madrid y cumplir con la Directiva 2008/50 y, hasta el momento, se ha demostrado que esta medida es efectiva ()… Ello sin entrar a valorar que la posible “victoria” del Partido Popular pueda no llegar a suceder…
  • que, al priorizar la defensa de sus intereses privados (que divergen dentro del propio círculo), los stakeholders contrarios a la medida obvian la importancia de la defensa de un interés común; la oposición frente a la implementación del Plan A. No hay acción colectiva porque, a pesar de que se dan las condiciones (posible compartición de recursos, objetivo común…), los actores priorizan sus intereses individuales frente al posible interés general.

En conclusión, baste decir que la  la peatonalización de la Gran Vía demuestra la importancia de la acción colectiva. Los opositores han olvidado la importancia de movilización conjunta que les habría dado un peso mayor de cara a la negociación y presión política y no han conseguido transformar el peso de los intereses económicos que representan, los recursos de los que disponen y la influencia mediática que podrían desplegar en influencia política.