Anna Gonçalves Alves.

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Las elecciones generales de 2016 contabilizan un 30,16%[1] de abstención, un cifra que aumenta, lo que ha sido revelador de una tendencia de fondo: la abstención sigue siendo presente en este país,  lo que da lugar a un montón de caricaturas en cuanto a los motivos de los que no votan.

El abstencionismo, que podría ser definido como la no participación en las convocatorias electorales, puede ser causado por diferentes factores. En España, como en el resto de los países occidentales, existen ideas preconcebidas sobre esta categoría de ciudadanos. Se comparte representaciones de  los abstencionistas como “masa” inmutable, totalmente desinteresada por la política. Se construyó asimismo la representación de los abstencionistas muy activos en política[2], que creen que la institución del voto es un señuelo, la vía de las urnas solo mascarada democrática, y las elecciones una trampa a “gilipollas” como le sostenía Sartre[3]. Sin duda, es en el nivel de participación política[4] que tenemos que analizar. Pero como tratar esas representaciones que parecen contradecirse entre ellas. ¿Cual es la realidad del comportamiento político de los abstencionistas? ¿Si no votan, actúan o no en política de otras formas? Basándonos en la situación española de los 15 últimos años, es necesario aclarar su comportamiento político.

Así, centrándose en la intensidad de la implicación de los abstencionistas en política, la literatura científica ha aclarado el perfil, a lo mejor los perfiles, de los abstencionistas. Milbrath nos ha planteado una tipología de ciudadanos en función de los niveles de implicación política en general: se puede destacar los apáticos que no participan en política, pero quien se interesan por ello, los espectadores que contemplan la política “desde la barrera” y que participan esporádicamente y los gladiadores que participan políticamente de manera activa y regular.

Barnes y Kaase nos muestran otra manera de ver las cosas: existen los inactivos que no participan en política, y cuatro tipos de activos: los conformistas quien participan únicamente de manera convencional pero no en acciones de protesta, los reformistas quien participan en formas convencionales y en algunas formas legales de protesta, los activistas quien utilizan todas las formas, tanto convencionales como no convencionales, incluso ilegales y por fin los contestatarios quien prefieren la participación no convencional. Estos retratos nos muestran la diversidad de los perfiles que pueden tener los abstencionistas. Responden finalmente a algunas de las representaciones mentales. Si sus tipologías no diferencian los abstencionistas de los votantes, no obstante nos muestra que existen diferentes grados de implicación no convencional.

Por otra parte, Anne Muxel nos revela que se puede destacar 2 grandes tipos de abstencionistas según su relación con respecto a la política y su competencia: los abstencionistas “en el juego político” y los abstencionistas “fuera del juego político”. A menudo, los primeros son jóvenes, con un diploma y favorecidos socialmente. Declaran interesarse en la política. Son personas que se abstienen cuando hay desafección política (abstención intermitente) y empiezan a votar de nuevo tan pronto como le sea posible. Se ha podido verificar este tipo de comportamiento durante la campaña de 2000 con los electores del PSOE que se han abstenido para denunciar la corrupción al seno del partido. Muxel va mas allá diciéndonos que este tipo de personas tiende a participar en la política (manifestaciones la mayoría del tiempo). Paralelamente, los abstencionistas “fuera del juego político” se distingan por el abandono de la política y por una apatía. Pertenecen generalmente a las clases populares. Son esas categorías de abstencionistas que no votan con frecuencia y que no participan  en política. Tienen demasiados problemas individuales para investir la escena política y se sienten incompetentes. Se acercan del perfil de los abstencionistas constantes destacado por Campbell y de los inactivos (Barnes y Kaase).

Ese primer enfoque nos muestra ya que diferentes perfiles se dibujan, sobre todo en función de la importancia de su implicación en la esfera política en general y por otro lado de la frecuencia de sus actuaciones. Así que la característica temporal me parece esencial para ordenar los perfiles de abstencionistas.

De manera empírica, podemos destacar otros elementos muy relevantes de la participación política de los abstencionistas. En el gráfico 1[5], cada vez que se hace un estudio, comprobamos que los abstencionistas españoles participan menos en peticiones que los que han votado en las ultimas elecciones (de 4 a 13 puntos de diferencia).

El gráfico 2[6] reproduce la evolución de la participación en manifestaciones en los últimos 12 meses. Los resultados nos llevan a no desdeñar la merma participación de los abstencionistas en cuanto a la de los votantes, sea que sea el tipo de acción.

Nos muestra que a pesar de la diversidad de los perfiles, los que votan siempre participan mas de manera no convencional que los abstencionistas. Por otro lado, el gráfico 3[7] apoya que la grande mayoría de los abstencionistas no están interesados. Podemos concluir que así tienen menor propensión a participar en ella.

Hay que cuidar porque en la ESS no es precisado cuales son las ultimas elecciones que se votaron cada vez, y las tasas de abstención cambian en función del tipo de elección[8].

Al fin y al cabo, resulta evidente que el abstencionista activo existe, pero, a la luz de nuestros datos, parece ser una excepción y no la regla. Aunque existe una multitud de perfiles dentro de esa categoría, según la frecuencia y la intensidad de su participaciónx, nuestros resultados tienden a demostrar que una grande parte de ellos no esta interesada por la política. De ahí, es mas sencillo entender que actúan menos en la participación no convencional. Paralelamente, votar parece ser la acción mas fácil dentro el marco de la participación política: porque surge del sistema político, es institucionalizado y tiene una imagen fuerte en nuestra cultura política democrática. La encuesta nos ha revelado que los abstencionistas, por el hecho de no votar, tienen menor propensión a participar de otras maneras, o sea de hacer “lo difícil”. Podemos concluir que la propensión a participar en la política depende de la propensión a votar.

 

Referencias:

  • Basándonos en la sesión 3 de Elecciones y Comportamiento político: “La participación política”.
  • MILBRATH LESTER , Political Participation: How and why Do People Get Involved in Politics?. Revised 2nd Edition. M. Lal Goel. 1977.
  • BARNES Samuel H, KAASE Max, Political Action Political Mass Participation in Five Western Democracies, Beverly Hills: Sage, 1979.
  • MUXEL Anne, “Abstention: défaillance citoyenne ou expression démocratique?”, Cahiers du Conseil Constitutionnel n°23, febrero de http://www.conseil-constitutionnel.fr/conseil-constitutionnel/francais/nouveaux-cahiers-du-conseil/cahier- n-23/abstention-defaillance-citoyenne-ou-expression-democratique.51859.html
  • MEDINA Lucia, Izquierda y derecha en España: un estudio longitudinal y comparado, 4: Las dinámicas de cambio en las ubicaciones de electores y partidos: el caso de las elecciones generales de 2000, Centro de Investigaciones sociológicas, 2015.
  • CAMPBELL Angus, CONVERSE Philip , MILLER Warren E., STOKES Donald E., The American Voter 1960.
  • El anexo 1 nos muestran también que se puede verificar que los abstencionistas participan menos de manera no
  • Basándonos en la sesión 5 de Elecciones y Comportamiento político: “Voto y participación electoral”.
  • Articulo de Politikon: “la caza del abstencionista catalán”: https://politikon.es/2015/09/14/la-caza-del-abstencionista-catalan/
  • Basándonos en la sesión 3 de Elecciones y Comportamiento político: “La participación política”.

 

Notas:

  • [1] Datos de las elecciones generales de 2016 sacados del sitio web de El país http://resultados.elpais.com/elecciones/2016/generales/congreso/ (no estaban disponibles en la ESS).
  • [2] En relación con la caricatura.
  • [3] Según las palabras de Jean-Paul Sartre.
  • [4] La participación política puede ser definida por Verba y Nie, 1972 como “La participación política se refiere a aquellas actividades o acciones de los ciudadanos que están más o menos dirigidas a la elección de las personas que gobiernan y/o a las acciones que adoptan”. Existe muchas tipologías para clasificar las diferentes manera de participar en política: legal/no legal, organizada/espontanea, institucional/no institucional, pero aquí solo nos basamos en la diferencia convencional(voto)/no convencional (manifestación, petición, huelga, vandalismo, marchas, grupos de acción, boicot, militar en un partido político, difusión artículos o otros en redes sociales). Clase de elecciones.
  • [5] Datos de la European Social Survey.
  • [6] Datos de la European Social Survey.
  • [7] Ibid.
  • [8] Por ejemplo, hay mas abstención en elecciones de segundo orden como las europeas.