Alicia Banegas Navarro.

[Imagen creada por: Alicia Banegas Navarro]

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#ExtremaDerecha

Está siendo cada vez más frecuente que viejos o nuevos partidos ultras se sitúen en cabeza en los parlamentos de la Unión Europea. Sus armas son claras: la xenofobia, el nacionalismo étnico y antieuropeísmo.

Resulta evidente el actual resurgir de la extrema derecha en Europa. ¿Por qué se está dando este fenómeno? ¿Por qué surgen y se consolidan estas opciones de extrema derecha? El creciente temor a la inmigración, los efectos de la crisis, la globalización y quizá la falta de respuesta de los partidos tradicionales han sido el caldo de cultivo para que se produzca este ascenso de los partidos ultras en Europa en estos últimos años.

Es como un fantasma que vuelve a recorrer Europa. Tras la caída de las dictaduras y el restablecimiento que se produjo de las democracias, los totalitarismos ultraderechistas terminaron teniendo una presencia residual en las instituciones. En la última década han regresado de forma radical. Episodios de xenofobia y populismo se expanden en el ámbito europeo junto con ataques contra inmigrantes que se multiplican. Estos ingredientes resultan base para que se produzca un avance idóneo de la derecha populista que ya celebra victorias y conquista parlamentos con ideas principalmente radicales que traen consigo ideas nacionales. Lo que hoy voy a plantear va a ser por qué tienen lugar estos resultados, qué ha motivado este crecimiento y quiénes les votan, mezclando los datos que resultan evidentes con intuiciones personales.

Por países europeos como Alemania, Francia, Austria, Reino Unido o Polonia avanzan los partidos de ultraderecha a pasos agigantados. Estos son los países que van a arrojar luz sobre los datos en cifras de cada uno de los gráficos de este post.

En el próximo gráfico se muestran los cinco países anteriormente nombrados para introducir brevemente en qué posición de la escala ideológica izquierda-derecha se sitúa cada uno. Como se puede observar mayoritariamente se sitúan entre el 5 y el 6, una tendencia centro-derecha.

En primer lugar nos podemos plantear la cuestión sobre qué es un partido de extrema derecha para poder localizarlos e identificarlos en el panorama político actual. Debemos tener en cuenta criterios ideológicos con otros retóricos. Una definición útil y estándar es la que proporciona Simon Bornschier, que ofrece ciertos criterios para poder identificar y distinguir estos partidos frente a otros. Primero, en el eje ideológico estos partidos se identifican desde la posición libertaria-universalista hasta tradicional-comunitarita. Además se apoya en un discurso anti-establishment y posee una estructura jerárquica que deja al margen al resto de partidos pluralistas.

Por otro lado, debemos observar por qué sacan tan buenos resultados y quiénes son las personas que les votan. Estas preguntas son fundamentales y están siendo tratadas y estudiadas por muchos académicos. Principalmente podemos responder a las preguntas anteriores basándonos en tres hipótesis.

Primero, como primera hipótesis, se puede decir que los votantes de la ultraderecha europea son los perdedores de la modernización, mencionado a su vez el “Chovinismo del Estado de Bienestar”. La explicación base a esta hipótesis es la siguiente, a día de hoy existe una clase trabajadora nueva que son los inmigrantes. En teoría, compiten con los trabajadores tradicionales por las prestaciones públicas, además de reducir sus salarios y aumentar el desempleo. En el caso que nos ocupa, no es importante sacar una conclusión sobre si es relevante o no que la inmigración tenga o no impacto sobre la economía. En este caso lo que es importante es que hay votantes que así lo creen. A todo ello se le suma la idea del “Chovinismo del Estado de Bienestar”, basado en la idea que los beneficios sociales deberían ser exclusivos para los ciudadanos nacionales. Los votantes que sustentan esta hipótesis ven a la inmigración como amenaza, además de considerarla la principal causa de los problemas sociales. La preferencia nacional es otro factor determinante, que denota el carácter de este extremismo de derechas.

El próximo gráfico muestra la tolerancia de los países europeos seleccionados hacia los inmigrantes procedentes de países pobres.

 

Como segunda hipótesis, cabría tener en cuenta la nacionalista o culturalista. Los partidos de extrema derecha se van a centrar básicamente en la dimensión identitaria y consideran que el multiculturalismo es sinónimo de erosión a la cultura nacional. La solución que proponen los partidos “ultras” son la expulsión de los inmigrantes o la imposición de requisitos estrictos de entrada. Estas medidas y esta idea sobre la inmigración tienen cierto atractivo para los votantes, sobre todo para los que poseen un pensamiento más nacionalista y están más situados a la derecha.

La tercera y última hipótesis, es la del discurso populista anti-establishment. En Europa hay un descontento creciente con la política en términos generales y principalmente con los partidos. Este hecho está facilitando que el discurso populista contra los partidos y políticos actuales sea más fácil. Va a ser un discurso con un mensaje mucho más radical, mucho más rupturista, con un lenguaje sencillo, una importante vertiente emocional y que atrae a diversos votantes.

Los primeros atraídos van a ser los más desconectados del sistema, generalmente quienes llevan a cabo un voto expresivo. Los segundos serán los jóvenes, quienes son los más afectados por el status quo y van a buscar una alternativa rupturista que van a encontrar en estos partidos de extrema derecha.

Este último gráfico muestra lo satisfechos que están con el gobierno en los diversos países.

En conclusión, podría afirmar que las respuestas que se pueden obtener de lo trabajado en este post son bastante complementarias entre sí y definen perfectamente a los votantes que confían en esta extrema derecha: la clase trabajadora, ultras, las personas con bajo interés por la política y jóvenes. Además se ha de tener en cuenta que la mayor crisis desde el crack del 29 ha empujado a la Unión Europea más a la derecha y como apuntó Fontana ‘el miedo al futuro siempre refuerza a la derecha’.