Por Gloria Sánchez Sánchez

 

El deporte está muy unidos a la política. El ejemplo clásico es la victoria en 1995 de la selección sudafricana de Rugby. O también hasta qué punto la victoria de Mauricio Macri no estuvo condicionada por haber sido presidente del Boca Juniors, “Hay mucha gente que tiene más talento que yo, pero ellos no tienen la viabilidad que provee el fútbol”. A nivel nacional nos podemos preguntar: ¿Es verdad que el Real Madrid es un equipo de derechas? ¿El Barça es un equipo de independistas? En este post trataremos de averiguar si efectivamente el fútbol tiene una influencia en el perfil del votante. Para realizar este estudio usaremos los barómetros más recientes del CIS respecto a este tema, que son el barómetro de mayo de 2007 y el de junio de 2014. Tendremos en cuenta solo los datos de los cuatro principales equipos de fútbol: Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao.

El fútbol es el principal deporte de nuestro país, el que interesa a más personas, mueve más dinero y sin duda al que más tiempo dedican nuestros informativos. Estudiar como el deporte se mezcla con la política a través del ejemplo del fútbol también es interesante ya que agrupa toda clase de personas. El fútbol despierta interés en una persona de izquierdas como de derechas, en una que vota al PP como a Izquierda Unida.

Normalmente se relaciona a la derecha con el Real Madrid y el Atlético de Madrid como un equipo más de izquierdas. Los votantes de derechas, entre el 6 y el 10 de la escala ideológica tienden a ir con el Madrid. El Atlético de Madrid tiene muchos aficionados de extrema izquierda pero también de extrema derecha (los ultras del frente Atlético). Comparando la evolución ideológica entre 2007 y 2014, se mantiene estable y sin grandes cambios. Salvo el Atlético de Madrid que tiene un ligero desvío a la izquierda que se explica por un aumento de los hinchas. Pasa lo mismo con el Real Madrid, que se desvía hacia la derecha, siendo el único equipo que se tiende hacia la derecha.

Esto no quiere decir que todos los aficionados del Real Madrid sean todos de derechas. Según el CIS 36% de los españoles se situaba más bien a la izquierda de la escala ideológica. En el Real Madrid es 34%. Los equipos de futbol no representan un solo espectro ideológico, pero tienden a ser flexibles y a representar bastante bien la media ideológica de España.

Tampoco se puede negar que los ultras de los equipos de fútbol tienen ideologías de extrema derecha: Ultra Sur, Frente Atlético o de extrema izquierda: Bukaneros o Herri Norte (izquierda abertzale). En estos casos también es interesante ver que equipos prefieren los extremos ideológicos porque en realidad en los partidos son los que hacen más ruido y hacen que un equipo de fútbol se les relacione con una ideología concreta. El 37% de los hinchas de extrema derecha optan por el Real Madrid y sin embargo son solo 3% de los aficionados, ya que el Real Madrid tiene un gran número de seguidores. En el lado opuesto 28,5% de los aficionados de extrema izquierda prefiere al Barça, aunque no quita que 14% se decante por el Real Madrid. Aunque se hacen ver más en el Atlético de Madrid que tiene menos hinchas y cada acción que hacen se ve más.

 

El Barcelona y el Athletic concentran más aficionados independentistas, en comparación a los otros dos equipos. También concentran geográficamente a sus aficionados. Solo uno de cada cuatro de los que apoyan al Real Madrid son de Madrid. Mientras que la mitad de los aficionados catalanes son del Barça y la mayoría de los aficionados del Athletic de Bilbao son vascos. Podemos suponer que los equipos de fútbol también pueden ayudar a la construcción de la identidad nacional o regional. Lo cual no quita que por ejemplo uno de cada cinco aficionados del Barça esta a favor de un estado central. Los aficionados del Athletic de Bilbao apoyan un Estado que dé más poder a las autonomías mientras que en el Barça están más a favor de la Independencia. Ambas aficiones son la copia de la situación y las ambiciones que tienen a día de hoy la identidad nacional catalana y vasca.

El 50% de los votantes del PP son del Real Madrid y dos tercios de los votantes de la antigua CiU son forofos del Barça, estos dos datos no sorprenden. Los de izquierda Unida se distribuyen entre el Barça y el Atlético de Madrid. Pero salvo para los partidos políticos nacionalistas no hay un equipo de fútbol que tenga preferencia sobre los demás.

Finalmente, el resultado de un partido puede influir en como percibimos un gobierno. El gobierno central suele ser del Real Madrid mientras que el de Cataluña prefiere el Barcelona. Un estudio realizado por Andrew Harley en Estados Unidos demostró cuando el equipo local de fútbol americano había ganado cambiaba la manera en la que se percibía el gobierno de Obama. Hay una correlación positiva entre la emoción de que gane tu equipo de fútbol (que es mayor cuando la victoria es inesperada) y la valoración que hacemos del gobierno.

El año pasado el Gobierno de Portugal tuvo que prohibir un partido de fútbol de la liga profesional para evitar la abstención en las elecciones locales, cuya participación roza apenas el 50%. Pero en Portugal salvo los grandes partidos contra el Sporting, el Benfica o el Oporto, el fútbol no logra llenar los estadios. Así que la abstención tampoco es que este en correlación con el fútbol. A nivel nacional tampoco podemos decir que la abstención este directamente en correlación con el fútbol. El Real Madrid y el Barcelona son los que tienen más abstencionistas, pero también son los que tienen más seguidores. Por ejemplo, en las elecciones generales de 2011, el 80% de los hinchas del Real Madrid fueron a votar. Con lo cual que te guste el fútbol no tiene porque ir ligado con la abstención.

El fútbol aparte de agrupar agente de toda clase y condición también reúne un perfil de votante muy variado. Ningún equipo de fútbol reúne un tipo de votante, concreto sino varios perfiles. Si es verdad que por ejemplo el Real Madrid reúne más gente de derechas, pero no quiere decir que no tenga gente de izquierdas. Son también un reflejo de la situación política del país tanto para las identidades nacionales como para la escala ideológica. Para los partidos políticos no hay barreras intangibles, pero los votantes fluctúan mucho entre los equipos, aunque es más posible que un votante del PP sea del Real Madrid y que uno de la antigua CiU o ERC sea del Barcelona.

 

Referencias y Bibliografía:

Ignacio Lago, Carlos Lago Peñas, Santiago Lago Peñas. Enero 2015. Democracy and football.

Kiko Llaneras. 2014. La relación entre el fútbol y la política (o dime a quién animas y te diré a quién votas). Jot Down. 2014.

Javier Martín del Barrio. 2017. El fútbol es el opio del voto en Portugal. El País. 2017.

Piedras de Papel. 2016. Fútbol y política. El Diario. 2016.

Piedras de Papel. 2015. ¿Entra el fútbol en las urnas? En Aragón es nuestro Ohio, así votan los españoles.

A. Varona. 2013. ¿Por qué el fútbol es inseparable de la política? Público.