Por Gonzalo de Tena Gordo

 

La característica principal del votante del PP y del PSOE es la fidelidad y el mantenimiento de su identificación partidista a lo largo del tiempo. Desde el comienzo del régimen democrático de 1978, el análisis del perfil de votante de estos dos partidos a lo largo del tiempo muestra como su electorado ha ido evolucionando conforme a las circunstancias políticas, económicas y sociales del momento.

Las variables sociodemográficas que impulsan esta idea son: la edad, la situación laboral y el estado civil. El estudio diacrónico de estos tres indicadores refleja una continuidad del voto de ciertos perfiles sociales, es decir, el mantenimiento de sus preferencias políticas y su voto hacia estos partidos, y la evolución de los mismos a lo largo de los años conforme a los indicadores sociodemográficos seleccionados.

El análisis y elaboración del perfil de votante de estos dos partidos se ha realizado mediante los barómetros proporcionados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Los años seleccionados para analizar la evolución del electorado del PP y del PSOE son 1986, 1996 y 2017. Estos años reflejan momentos diferentes del actual régimen democrático. En primer lugar, 1986, comienzo del segundo gobierno de Felipe González. En segundo lugar, 1996 año en el que se produce la victoria en las elecciones del Partido Popular liderado Por José María Aznar. Este momento, como veremos al analizar la ideología de los votantes, refleja la evolución de los componentes partidistas e ideológicos de la escala izquierda- derecha (Torcal y Medina, 2002). Por último, la selección del perfil de votante del PP y PSOE del año 2017 responde a la intención de acercar este estudio a la actualidad.

Estas dos gráficas de columnas muestran el voto a al PP y al PSOE según los grupos de edad. Dos elementos llaman la atención a primera vista. En primer lugar, una disminución del voto del grupo comprendido entre los 18-29 años, pasando de más del 25% en el caso del PSOE en el año 1986 a un 10% en el 2017. En el caso del PP la disminución también es destacable con un paso de una cifra cercana al 20% a un 6% en 2017. En segundo lugar, se aprecia un aumento considerable del voto procedente del grupo comprendido entre los 70-95 años. Esto bien puede explicarse por el envejecimiento progresivo del votante típico de estos partidos a lo largo de estos años. El voto según la edad en el año 1996, supone un periodo de transición donde los datos son más semejantes a los del año 1986 que a los del 2017. Sin embargo, se aprecia una disminución del voto joven y un leve aumento del voto anciano.

La siguiente variable, la situación laboral de los votantes del PP y PSOE, como puede observarse de estos dos gráficos, se aprecia una evolución temporal explicada por diversos factores. En primer lugar, un aumento considerable entre estos años del número de votantes en el paro de ambos partidos. Responde claramente al aumento del desempleo fruto de la crisis financiera iniciada en el 2008. El incremento en el caso del PSOE es de un casi 10% a un 21%. En el caso del Partido Popular, de un casi 5% a un 13%. En segundo lugar, una subida del porcentaje de jubilados. Este grupo es el que mayor crece a lo largo de los años debido al envejecimiento de los votantes y su retirada del mercado laboral. Se pasa de un 13% a un 36% en el caso del PSOE. De un 12% a un 40% de jubilados en el caso del PP. Por último, se observa una clara disminución del voto del grupo trabajo doméstico, reduciéndose en ambos casos del 30% a un 6% y un 8%. Esto se explica por la progresiva incorporación de la mujer al mercado laboral tras el final del régimen franquista. Al igual que en la variable anterior, los datos reflejados en 1996 muestran como esta fecha supone nuevamente un punto de transición entre estos dos periodos, donde progresivamente aumentan los grupos parados y jubilados y disminuye el grupo de trabajo doméstico.

En lo referente al voto según el estado civil del votante, las variaciones sufridas entre 1986 y 2017 muestran lo defendido en este post. Se produce un mantenimiento en el porcentaje voto de los casados y solteros, tanto del PP como del PSOE. Sin embargo, se produce un leve aumento en el voto de los grupos de viudos y divorciados o separado. Este aumento es más apreciable en el caso del grupo de divorciados o separados. Ambos partidos, con cifras muy similares, pasan en 1986 de un 1% a un 6%. Esto responde al progresivo aumento de los divorcios en España tras la implantación de la ley de nulidad separación y divorcio en 1981.

Por último, la ideología a diferencia de las anteriores variables no muestra un desarrollo progresivo. En esta última tabla se observan tres grupos de columnas que corresponden con la distribución ideológica de los votantes de los partidos del estudio en los tres periodos de tiempo seleccionados. La similitud de la distribución ideológica de los votantes de las columnas correspondientes a los años 1986 (columnas izquierda) y 2017 (columnas derecha) es evidente en comparación con las columnas del centro correspondientes al año 1996. En este año, año de la victoria del PP en las Elecciones Generales, el grupo de votantes que se auto ubica en el centro ideológico aumenta casi el doble en comparación con el mismo grupo en el año 1986. Este aumento se produce en detrimento de los votantes que se ubican en el centro-derecha y derecha de la escala ideológica. Este aumento de votantes de centro que apoyan al PP puede explicarse al desplazamiento del tradicional grupo de centro-izquierda sobre el cual descansaba la gran mayoría, como puede observarse en los datos de 1986, del electorado del PSOE.

El análisis diacrónico del perfil de votante del PP y PSOE, desde comienzos de la democracia española hasta la actualidad, pone de manifiesto la existencia de un grupo de votantes estables en ambos partidos. Éstos, a partir de los datos de los tres momentos temporales seleccionados, han respondido al desarrollo de los distintos factores característicos del momento. Un envejecimiento de sus votantes, un aumento de jubilados, parados y viudos son algunos de estos factores señalados a lo largo del post.

 

Bibliografía

  • Torcal, M., & Medina, L. (2002). Ideología y voto en España 1979-2000: los procesos de reconstrucción racional de la identificación ideológica. Revista Española de Ciencia Política, (6), 57-96.
  • Montero, J. R. T. (1990). La cultura política de los españoles: pautas de continuidad y cambio. Revista de Ciencias Sociales, (99), 39-74.
  • Centro de investigaciones sociológicas (CIS)