Paloma Chillón García.

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En este post intentaremos conocer cuáles son los factores explicativos del sentimiento nacionalista catalán y cómo se ve reflejado en las elecciones. Además, observaremos si hay alguna variación dependiendo del nivel electoral en el que se vota.

Parece que el nacionalismo catalán ha alcanzado su punto álgido en estos últimos años, pero la verdad es que su historia, así como sus distintas demandas, se remonta al siglo XIX. Entre los momentos remarcables de la historia del nacionalismo catalán podemos resaltar la aprobación de las Bases per a la Constitució Regional Catalana (conocidas como las Bases de Manresa) en 1892 y la proclamación del Estado Catalán de la República Federal Española el 6 de octubre de 1934. Después de la represión de los nacionalismos durante la dictadura, éstos vuelven a florecer. Durante la democracia hay varios hechos que han encendido el debate nacionalista, entre los que destacan: la aprobación del Estatuto de Autonomía de 2006, y la subsiguiente sentencia del Tribunal Constitucional de 2010, el rechazo al, el pacto fiscal de 2012 y el auge del soberanismo o del llamado derecho a decidir. Y, este último punto es, sin duda el que genera más controversia hoy en día.

EL SENTIMIENTO NACIONALISTA.

Pérez-Nievas y Bonet, (2006) utilizan la teoría de la identidad social para explicar el voto a partidos nacionalistas. Sostienen que un individuo se dará cuenta que comparte con otros sentimientos, creencias, cultura, una lengua…, sólo si compara este grupo con otros. Al comparar, el individuo tiende a sentirse más cercano hacia quienes considera parte de su grupo. Por eso, los individuos cuyo sentimiento de pertenencia a un grupo regional es muy alto, tenderá a votar a partidos nacionalistas. Por consiguiente, cuanto mayor sea el grado de identificación con el grupo regional (Cataluña) y menor la identificación con el grupo asociado al Estado (España), mayor será la probabilidad de que un individuo vote por un partido nacionalista.

Para contrastar esta teoría utilizaremos la encuesta preelectoral de las elecciones catalanas de 2017[1], la muestra los siguientes resultados con respecto a la identidad nacional:

A la luz de los datos arrojados por esta encuesta podemos afirmar que, aunque los catalanes se suelen decantar por la opción de sentirse tan español/a como catalán/a (43,8%), hay un gran sentimiento de pertenencia al grupo catalán ya que, si sumamos las dos opciones se alcanza un 47%, dejando en último lugar las opciones que priman el sentimiento de pertenencia al grupo español (6,9%).

Si analizamos la evolución de este sentimiento nacional, se observa cómo se ha mantenido de forma más o menos constante, con la excepción de un aumento significativo de los ciudadanos que se siente únicamente catalanes, sobre todo a partir de 2012, y, por tanto, un descenso de las otras opciones, año que coincide con el rechazo al pacto fiscal, las reclamaciones independentistas durante la Diada y la aparición del deseo en los partidos nacionalistas de realizar una consulta sobre el futuro político de Cataluña.

Si cruzamos los datos obtenidos sobre el sentimiento nacional de 2017 con el recuerdo de voto en las elecciones autonómicas de 2015, observamos lo siguiente.

Como era de esperar, de acuerdo con la teoría de la identidad nacional, las opciones nacionalistas (CUP y Junts pel sí) son las que consiguen atraer a los votantes suyo sentimiento es sólo catalán. Destacan entre los que sienten más catalanes que españoles Catalunya sí que es pot, y Junts pel Sí, PSC y C’s entre los que se sienten tan españoles como catalanes. Y, por supuesto el PP es la primera opción para los que se sienten más españoles o únicamente españoles, seguido de C’s.

Además, en relación con el derecho a decidir, también es importante ver la preferencia de organización territorial de los encuestados, ya que ésta suele ser una reivindicación de los partidos nacionalistas (De Winter y Türsan, 1998).

Una vez más, como era de esperar, no hay grandes sorpresas. Evidentemente, los votantes de partidos nacionalistas prefieren un modelo en el que exista la posibilidad de convertirse en un Estado independiente. Por su parte, Catalunya sí que es pot es la tercera fuerza de esta posibilidad y la primera para los que quieren más autonomía, muy posiblemente por su postura a favor de un referéndum legal sobre la independencia. Por otra parte, PSC es la segunda fuerza entre los que desean más autonomía, podemos intuir que es debido a la nueva forma de entender España como “una nación de naciones”, y su Propuesta de reforma constitucional en la que España es un Estado federal en el que los Estatutos de Autonomía tengan rango de constitución, cuya aprobación dependa exclusivamente de la Comunidad Autónoma, con una limitación de control del Tribunal Constitucional sobre éstos y con un Senado que actúe Consejo Federal integrado por representantes de los gobiernos autonómicos.

He de señalar que, distintos autores precisan que hay que hacer una distinción dependiendo de si el voto es para las elecciones estatales o autonómicas (Montero & Font, 1991; Pérez-Nievas & Bonet, 2006).

Hay autores que argumentan (Padró-Solanet & Colomer, 1992) que la diferencia es debido a que en elecciones autonómicas hay un mayor triunfo de los partidos nacionalistas por el carácter nacionalista/identitario que tienen este tipo de elecciones. Otros en cambio (Pérez-Nievas y Fraile, 2000), que los elementos ideológicos tienen más peso en las elecciones autonómicas y los elementos nacionalistas en las generales. Por lo general, los resultados con esta teoría – especialmente en el caso de Cataluña –  suelen ser contradictorios (Pérez-Nievas y Bonet, 2006).

La principal diferencia la encontramos en que desparece la CUP, puesto que el propio partido decide no presentarse a elecciones generales. La prensa a menudo presupone que sus votantes se deciden por En comú podem y ERC (Juvle, 2015; Ríos, 2016).

Otra hipótesis consiste en vincular el voto a partidos nacionalistas – y, por tanto, al sentimiento nacionalista – a la provincia en la que se vive. Como se aprecia en el siguiente gráfico, los encuestados cuyos sentimientos son más catalanes que españoles o únicamente catalanes se encuentran en las provincias de Girona y, sobre todo, Lleida. Aunque no hay que olvidar que la opción predominante siempre es la de sentirse tan español como catalán. Al ir de la mano la identidad nacional y los partidos nacionalistas, esto explica cómo se repartieron los votos en las últimas elecciones catalanas. En Tarragona y Barcelona el partido más votado fue C’s con el 27,34% y 26,44% de los sugragios respectivamente, mientras que, en Girona y Lleida la fuerza más votada fue Junts per Catalunya con 36,69% y 32,49% en ese orden.

Por último, se analizará si hay alguna relación entre la identidad nacional y el nivel de estudios y la edad.

Las personas que se sienten únicamente catalanas o más catalanas que españolas tienden a tener estudios superiores o secundarios y a ser más jóvenes En contrapartida, las personas con sentimientos únicamente españoles o más españoles que catalanes tienden a tener estudios primarios o a no tenerlos, además de que son más longevas.

CONCLUSIONES.

Es evidente que en los últimos años ha habido un auge del sentimiento nacionalista catalán. Esto puede deberse a un cambio de parecer en los encuestados o a que la población más joven se identifica más con dicho sentimiento, por lo que a medida que van teniendo edad para votar se incrementa también el número de personas que se sienten solo catalanas o más catalanas que españolas.

Después de analizar varios factores que explicarían porque las personas poseen un sentimiento nacional catalán o español mayor que el resto podemos llegar a la conclusión de que hay más probabilidades de que el perfil de una persona nacionalista catalana sea el de una persona joven, con estudios superiores o secundarios, que viva en Lleida o Girona y que su voto se dirija a partidos independentistas.

 

[1] La última encuesta disponible en relación con las elecciones catalanas en la preelectoral de las elecciones de 2017, por lo que se usará esa.

 

BIBLIOGRAFÍA

De Winter, L., & Tursan, H. (1998). Regionalist parties in Western Europe (1st ed.). London: Routledge Ltd.10.4324/9780203169391. Recuperado de http://www.tandfebooks.com/isbn/9780203169391

Gibert, J. R. M., & Fabregas, J. F. (1991). El voto dual en Cataluña: Lealtad y transferencia de votos en las elecciones autonómicas. Revista De Estudios Políticos, (73), 7-34.

Juvle, R. (2015, Dic 04,). ¿A qué partidos apoyarán los votantes de la CUP en las elecciones generales? El Periódico. Recuperado de https://www.elperiodico.com/es/politica/20151204/quien-apoyaran-votantes-cup-elecciones-generales-20d-comu-podem-erc-junts-pel-si-4723412

Montero, J. R., & Font, J. (1991). El voto dual: Lealtad y transferencia de
votos en las elecciones autonómicas. Estudis Electorals, 10.

Nievas, S. P., & Bonet, E. (2006). Identidades regionales y reivindicación de autogobierno. el etnorregionalismo en el voto a partidos nacionalistas de Bélgica, España y Reino Unido. Revista Española De Ciencia Política, (15), 123-161.

Padró-Solanet, A., & Colomer, J. M. (1992). Espacio político ideológico y temas de campaña (El ejemplo de las elecciones autonómicas de Cataluña de 1992). Revista de estudios políticos, (78), 131-160. Recuperado de http://dialnet.unirioja.es/servlet/oaiart?codigo=27193

Pérez-Nievas Montiel, S., & Fraile Maldonado, M. (2000). Is the nationalist vote really nationalist?: Dual voting in Catalonia 1980-1999. Estudios / Working Papers, Nº. 147, 2000, (147). Recuperado de http://dialnet.unirioja.es/servlet/oaiart?codigo=3703360

Propuesta socialista de reforma constitucional: Por un nuevo pacto de convivencia
(2016).

Ríos, P. (2016, Jun 18,). Esquerra pide el voto de la CUP y “no repetir errores”. El País. Recuperado de https://elpais.com/ccaa/2016/06/18/catalunya/1466259406_861415.html