Julio Serrano Cereijo.

#Franquismo

#Nacionalismo

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El objeto de estudio y análisis del presente post será el recorrido de los acontecimientos que marcaron el devenir de la identidad nacional en España durante la dictadura del General Francisco Franco (1939-1975) y su repercusión en el País Vasco. Trataré de discernir si es posible la convivencia de distintos nacionalismos en un mismo territorio a través del marco teórico del historiador Ismael Saz, desde el que contempla a los nacionalismos como culturas políticas. ¿Habría sido posible la coexistencia de un nacionalismo franquista con uno propio del País Vasco durante la época dictatorial? Una vez esta cuestión quede abordada, trataré de analizar si para la población vasca esta cuestión tiene la misma importancia que le han dado históricamente las élites políticas y gubernamentales.

La idea principal que defiende el autor Muñoz Mendoza (2012) es que el nacionalismo produce la identidad nacional de los ciudadanos. Los discursos de las élites y las políticas estatales configuran y enmarcan las percepciones de los ciudadanos acerca de la nación a través de todo un abanico de instancias y entornos de socialización.

Me interesa, por tanto, y de cara a la elaboración de este trabajo, el nacionalismo en cuanto vinculado a la política de masas y como acicate de políticas de nacionalización que, a su vez, conforman las actitudes de los individuos hacia la nación. Esto resulta interesante, pues permite explorar en qué medida y a través de que medios se han transmitido al conjunto de la población las diferentes concepciones de la realidad nacional española.

Ismael Saz afirma que el franquismo fue, ante todo, “el mayor esfuerzo nacionalizador del siglo XX” en España. Desde el arranque mismo de la rebelión contra la República en julio de 1936, la nación fue uno de los elementos esenciales de legitimación del discurso de los alzados. El nacionalismo español que trató de impulsar el régimen franquista era, cuanto menos, complejo. Consistía en una curiosa mezcla de características diferentes de nacionalismos distintos. Por un lado, el nacionalismo español tomó una versión falangista, y por el otro, desarrolló tintes propios del nacionalcatolicismo tradicionalista.

A través de estas dos culturas el régimen contemplaba a España como una gran nación que a través de la Falange sería guiada hacia un futuro esplendoroso y profundamente católica, basando sus ideales en un párrafo muy citado de Menéndez Pelayo (1880) que dice: “España evangelizadora de medio orbe, España martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio… esta en nuestra grandeza y esta es nuestra unidad. No tenemos otra”.

Pudiéndonos hacer una breve idea de cómo se desarrolló el nacionalismo franquista, es necesario hacer hincapié en una cuestión fundamental sobre la que versa este post: el proyecto de asimilación lingüística y cultural llevado a efecto de manera coercitiva en aquellos territorios dentro del Estado que contaban con lengua propia. Es el caso del País Vasco, entre otros. Tras la victoria militar de Franco, las instituciones autónomas fueron suprimidas y la absoluta centralización del Estado comportó una política fuertemente asimilacionista hacia los territorios culturalmente diferenciados. El papel del castellano fue una de las bases de construcción de la nación, instaurándose como lengua exclusiva; los demás idiomas fueron considerados meros dialectos y estuvieron perseguidos, siendo considerados expresiones de separatismo.

Todos los esfuerzos del franquismo por erradicar los sentimientos nacionalistas periféricos… ¿estuvieron justificados? ¿realmente todas las medidas fueron necesarias? Almond y Verba (1989:15) describen la cultura política de una nación como una particular distribución de los patrones de las orientaciones hacia objetos políticos entre sus ciudadanos. A partir de esta premisa, el historiador Ismael Saz desarrollaría su teoría de que los nacionalismos son, en síntesis, culturas políticas. Si el aparato estatal pretendía ejercer un control absoluto sobre la población, la propaganda franquista resultaba indispensable para desempeñar tal autoridad en todo el Estado. Siendo así, los esfuerzos políticos del Movimientos resultaban justificados en clave nacionalista

Moreno Almendral (2014) sostiene que durante el franquismo no existe sólo un único proyecto nacional. Es preciso tener en cuenta el factor cronológico (no es lo mismo ser falangista en 1940 que en 1970) y el contextual (la forma en que Franco entiende la nación española va variando en función de los cambios en los equilibrios de poder dentro del régimen y del contexto internacional). Así bien, una combinación simplificada de las tradiciones y de los distintos proyectos impulsados dibujaban una idea de España fuertemente unitaria y centralista: una nación tradicionalista en tanto que reaccionaria, muy católica pero con tintes imperiales, a medio camino entre la idea pre-moderna de patria y la expectativa prospectiva de la gloria nacional derivada de la vuelta a las verdaderas tradiciones. También se fundamentaba en la contrarrevolución y en la eliminación de la anti-España que había apartado a la nación de su “misión histórica”.

¿El régimen logró su propósito? Aún siendo conscientes de que en la época el Euskera no se encontraba tan extendido como en la actualidad, sino que se empleaba exclusivamente en zonas rurales, el control sobre la población fue efectivo. El uso de la lengua vasca y de sus tradiciones fue minimizado y apartado de la esfera pública, de modo que sólo podían encontrarse rasgos autóctonos en reuniones familiares y clandestinas, a riesgo de ser descubiertos por las autoridades. Pero ¿acaso aquello acercó al régimen a sus propósitos nacionalistas de unidad territorial? ¿resultó convincente? ¿logró que la ciudadanía vasca se adhiriese a ese ‘pacto nacionalista’ decidido a aunar a todos los españoles bajo unos ideales dados? Considero que el régimen como cultura política fracasó en tanto en cuanto el discurso hegemónico dado por el aparato estatal escapaba de las lógicas populares, alejando al pueblo de su comprensión y compromiso con éste.

Para probar esto, y a falta de documentación de la época, he recurrido a comprobar qué opinan los ciudadanos vascos a este respecto Hay que destacar que son datos concluyentes tras el proceso de transición a la democracia, pero que igualmente nos pueden dar una idea de cuál ha sido el sentir del País Vasco a este respecto incluso durante la dictadura.

He acudido a dos estudios del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Concretamente son los números 2228 y 2760.  La elección de ambos documentos se debe a la temática que recoge los mismos. Los datos que arrojan permiten al investigador extraer una serie de conclusiones empíricas sobre el parecer de la población vasca en lo que respecta al régimen franquista, así como de discernir entre las distintas formas de entender España y Euskadi para sus ciudadanos.

El estudio número 2228, titulado “Conciencia nacional y regional” está datado en noviembre de 1996. Tomando la muestra correspondiente al País Vasco nos permite conocer el sentir de su población respecto a ciertas cuestiones de interés, las cuales son las que siguen:

En este estudio observamos que la huella del nacionalismo franquista, 20 años después, resulta irrelevante. Los esfuerzos nacionalizadores del régimen fueron en balde en tanto en cuanto la población vasca no ha mantenido en el tiempo los ideales falangistas. Atendemos igualmente a una realidad bipolar, a una región en la que los sentimientos son múltiples y no destacan unos ideales sobre otros. En líneas generales, los ciudadanos del País Vascos se consideran españoles y tienen el mismo afecto por su país y por su comunidad autónoma. Es decir, predomina una identidad nacional dual.

En lo concerniente al estudio número 2760 del CIS, titulado “Memorias de la Guerra Civil y el Franquismo” y con fecha de abril de 2008, destaco las siguientes cuestiones:

 

La cuestión anterior pregunta al encuestado si en su infancia se le hablaba de la Guerra Civil. En el caso del régimen franquista observamos cómo las nuevas generaciones vascas apenas han tenido contacto con la ideología falangista, de modo que en nacionalismo franquista no ha tenido continuidad en el tiempo a la muerte del dictador.

Observamos qué la población vasca no está de acuerdo en que durante el franquismo se lograse la unidad de todos los españoles. Siendo ésta la premisa principal del Movimiento, podemos confirmar que los esfuerzos nacionalistas no fueron efectivos.

Más allá de todas las cuestiones que recogen ambos estudios, considero que éstas ya conforman una clara evidencia de que el nacionalismo franquista fracasó en el Pais Vasco en su afán de aunar a toda la ciudadanía bajo un mismo estandarte ideológico. Lo que, con el tiempo, podemos encontrar en esta región de España es una suerte de patriotismo democrático en el que la mayor parte de la gente está orgullosa de ser española y vasca.

BIBLIOGRAFÍA

Libros

  • Gurruchaga Abad, Ander. 1985. El código nacionalista vasco durante el franquismo. Barcelona: Anthropos.
  • Menéndez Pelayo, Marcelino. 1880. Historia de los heterodoxos españoles. Madrid: El Siglo Futuro.

Artículos académicos

  • Llera, Francisco José. 1989. “Continuidad y cambio en la política vasca: notas sobre identidades sociales y cultura política”. (111-122)
  • Moreno Almendral, Raúl. 2014. “Franquismo and spanish nationalism: an approach to its key aspects. Revista Hispania Nova, nº12. (1-5) y (10-15)
  • Pérez-Angote, Alfonso. 2008. “Las raíces sociales del nacionalismo vasco” CIS, colección Monografías nº250.
  • Mendoza Muñoz, Jordi. 2012. “La construcción política de la identidad española: ¿del nacionalcatolicismo al patriotismo democrático?” CIS, colección Monografías nº279. (73-88)
  • Saz Campos, Ismael. 2008. “La cultura de los nacionalismos franquistas” Ayer nº71: 153-174.
  • Nuñez Seixas, Xosé. 2007. “Nuevos y viejos nacionalistas: la cuestión territorial en el tardofranquismo, 1959-1975”. Ayer nº68: 54-87. 

Trabajos académicos

  • Tejerina Montaña, Benjamín. 1999. “El poder de los símbolos: identidad colectiva y movimiento etnolingüístico en el País Vasco”. Universidad del País Vasco.
  • Morales Moya, Antonio & de Vega Esteban, Mariano. 1989. “Nacionalismos y Estado en España durante el siglo XX”. Universidad de Salamanca.
  • Almond, Gabriel & Verba, Sidney. 1989. “The civic culture” Pricenton University.

Otras referencias

  • Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). 1996. Estudio nº 2228. “Conciencia nacional y regional”.
  • Centro de investigaciones Sociológicas (CIS). 2008. Estudio nº 2760. “Memorias de la Guerra Civil y el Franquismo”.